
Marzo · 28 días



Ritmo 1 · cada semana
Cuando entramos cada viernes, el trabajo es corto porque nada tuvo tiempo de endurecerse. Dos horas y media en una casa de tres recámaras, entre las dos, y salimos.
En este ritmo no hay que tallar: la grasa de la estufa se quita con un paño, el baño no tiene sarro y las camas se hacen con ropa que casi siempre está fresca. Por eso alcanza para lo que nadie hace nunca: ventanas por dentro, el cajón de los trastes, el marco de las puertas.

Ritmo 2 · cada quince días
Es el ritmo que más pide la gente en Summit y el que mejor cuadra con una casa donde se trabaja todo el día. Pero hay que decirlo con honestidad: en dos semanas el baño junta jabón seco, la cocina junta grasa fina y debajo de las camas hay pelusa de verdad.
Entonces la visita es más larga y más fuerte. Tallamos regadera y llaves, movemos lo que se puede mover, aspiramos orillas y trapeamos dos veces si el piso lo pide. Lo que se deja para la siguiente son los extras: ventanas, clósets por dentro, refrigerador. Esos se turnan, uno por visita.

Ritmo 3 · una sola vez
Para mudanzas, para después de una remodelación, para antes de que llegue la familia, o simplemente porque hace un año que nadie mueve el refrigerador. Llegamos temprano y nos vamos cuando está terminado, no cuando se acabó la hora.
Aquí sí entra todo: dentro del horno, dentro del microondas, zócalos uno por uno, marcos de ventana, azulejo y junta, clósets vacíos, puertas, apagadores. Después de una limpieza así, mucha gente se pasa a quincenal para no volver a llegar al mismo punto.

Elija el ritmo · eso es la reserva
Mismo día fijo cada semana. El precio más bajo por visita porque la casa nunca se cae.
Cada catorce días, día fijo. El más pedido en casas de tres recámaras.
A fondo, de arriba abajo. Sin compromiso de seguir.
Ponga su dirección en Summit o alrededores y confirmamos el precio con el tamaño real de la casa.